Banner

Exceso de bacterias en el intestino, ¿qué es y cómo te afecta?

Es muy común acudir al médico de familia por síntomas gastrointestinales. Uno de ellos es el sobrecrecimiento bacteriano intestinal. Su diagnóstico es frecuente tanto por los médicos de Atención Primaria como por los gastroenterólogos, pero…

¿Qué es el sobrecrecimiento bacteriano intestinal?

Es la proliferación anormal de bacterias en el intestino delgado. Ocasiona trastornos en la digestión y la absorción, sobre todo, de grasas y de la vitamina B12.

Su prevalencia real es difícil de determinar. De hecho, suele ser una condición infradiagnosticada al provocar síntomas inespecíficos que, a menudo, son atribuidos a otros procesos de base que sufre el paciente y que, además, le predisponen a ello.

Proliferación anormal de bacterias en el intestino delgado.

¿Qué factores de riesgo están asociados?

Factores desencadenantes son anormalidades en la anatomía como los divertículos, las fístulas y la resección de la válvula ileocecal; fallo en la actividad motora intestinal por obstrucción intestinal o enfermedades como el parkinson, la esclerosis sistémica, el hipotiroidismo y la diabetes mellitus; el ascenso del pH intragástrico producido por determinados medicamentos, como los inhibidores de la bomba de protones, comúnmente llamados protectores gástricos; y la inmunodeficiencia. Todos ellos favorecen la presencia en el intestino delgado de bacterias que dificultan la absorción de nutrientes.

Diferentes estudios también han demostrado una mayor prevalencia de sobrecrecimiento bacteriano intestinal en pacientes con cirrosis, enfermedad celíaca, rosácea, obesidad mórbida, pancreatitis y, de manera algo polémica, con el síndrome de intestino irritable.

¿Qué síntomas puedo padecer?

Aunque los síntomas derivados son inespecíficos, la esteatorrea –presencia de un exceso de grasa en las heces–, la distensión abdominal y la pérdida de peso son manifestaciones clínicas relacionadas. También los pacientes con sobrecrecimiento bacteriano intestinal padecen flatulencia, dolor abdominal, meteorismo y diarrea.

En los casos más graves, los pacientes pueden experimentar malabsorción que conduce a la pérdida de peso y la malnutrición. Los pacientes con síntomas más graves, asimismo, están en riesgo de diversas deficiencias, especialmente de las vitaminas A, D, E, B12 y hierro.

¿Cómo se puede diagnosticar?

El método más ampliamente disponible y menos costoso es el test de aliento para el diagnóstico del sobrecrecimiento bacteriano (Gastrokit).

Se trata de una prueba no invasiva y fácil de realizar, que detecta la presencia en el aliento de hidrógeno y metano tras la ingestión de un determinado sustrato (lactitol/lactulosa, glucosa)  como consecuencia de la fermentación de estos sustratos por las bacterias que viven en el intestino delgado.

El Consenso norteamericano considera el test de hidrógeno-metano como el gold standard en el diagnóstico de sobrecrecimiento bacteriano intestinal, siendo ésta la prueba más utilizada en la práctica habitual con la que se puede detectar el sobrecrecimiento bacteriano distal y proximal.  

Otras pruebas son la recolección de evacuaciones para corroborar la presencia de esteatorrea, radiografías del intestino delgado, biopsia del intestino delgado, y aspirado y cultivo de secreción del yeyuno proximal.

¿Y cómo se trata?

Es sencillo. Hay que identificar y eliminar los factores predisponentes cuando sea posible, corregir los déficits nutricionales, implementar modificaciones en la dieta, suprimir la flora contaminante mediante antibióticos y estimular la actividad motora intestinal y modificar la flora bacteriana con probióticos.

Las recurrencias son muy comunes. Por ello, algunos pacientes necesitarán repetir el tratamiento antibiótico en tandas mensuales o bien recibir un tratamiento continuo. En estos casos, se recomienda rotar los antibióticos para prevenir el desarrollo de resistencias, y administrar aquellos con baja toxicidad y absorción sistémica. Además, las decisiones sobre el manejo antibiótico deben individualizarse.

 

You have no rights to post comments

Consenso Internacional