Microbiota intestinal en la inflamación crónica: la interacción con los mediadores lipídicos.La microbiota intestinal desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud del huésped, al regular la función inmunológica, la integridad de la barrera epitelial y la homeostasis metabólica.

La alteración de la estructura de la comunidad microbiana (conocida como disbiosis) y de las interacciones entre el huésped y la microbiota puede modificar la composición microbiana y la producción de metabolitos, promover la desregulación inmunológica y contribuir al inicio y persistencia de la inflamación crónica.

Los eicosanoides, una clase de mediadores lipídicos derivados del ácido araquidónico, son reguladores esenciales de las respuestas inflamatorias agudas y crónicas.

La evidencia emergente destaca una interacción bidireccional entre la microbiota y las vías de los eicosanoides como un elemento clave de la inflamación crónica.

Las bacterias intestinales y sus metabolitos regulan la disponibilidad del ácido araquidónico, la biosíntesis de eicosanoides y la señalización de receptores en las células del huésped. A su vez, los eicosanoides producidos por el huésped modifican el entorno intestinal, influyendo en la microbiota y en el estado de salud general.

Este circuito de retroalimentación puede favorecer características propias de enfermedades inflamatorias crónicas, como el aumento de mediadores proinflamatorios, la disminución de mediadores antiinflamatorios o pro-resolutivos y la disbiosis intestinal.

En esta revisión, se resumen los avances recientes sobre los mecanismos de interacción entre microbiota y eicosanoides, su contribución a enfermedades inflamatorias crónicas y el potencial terapéutico de intervenir en este eje bidireccional.

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13154968/