¿qué dice la evidencia?

El consumo elevado de fructosa, especialmente a través de bebidas azucaradas, se ha relacionado con alteraciones metabólicas como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad hepática y enfermedad cardiovascular.

En este contexto, una nueva revisión analiza el posible papel del café y de algunos de sus principales compuestos bioactivos, como la cafeína, el ácido clorogénico y el ácido cafeico, frente a las alteraciones metabólicas asociadas con una elevada ingesta de fructosa.

Los autores exploran diferentes mecanismos potenciales mediante los cuales el café podría influir en el metabolismo, incluyendo sus posibles efectos sobre la regulación metabólica, la salud hepática, el riesgo cardiovascular y la composición de la microbiota intestinal.

Sin embargo, es importante interpretar estos hallazgos con cautela: aunque los resultados experimentales son prometedores, la evidencia en humanos todavía es limitada y se necesitan estudios clínicos que permitan confirmar su relevancia terapéutica.

Una revisión que invita a analizar con mayor profundidad la relación entre alimentación, café, fructosa y salud metabólica.

Te invitamos a leer el estudio completo y conocer qué dice la evidencia científica actual.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42645096/